En
una mañana fresca y soleada de domingo, dos compadres en completo estado
etílico estaban ya aburridos de disfrutar los placeres de Dionisio, así que sin
más preámbulo uno de ellos se dirigió al otro.
- Compadre, ¿y si vamos a ejercer nuestro derecho cívico y vamos a votar?
- La razón te asiste compadre, me parece una idea genial, mi querido amigo, padre de mis ahijados.
Una
vez en las urnas, ambos discutían sobre por quién votar.
- Votemos por el azul del cielo, hoy amaneció despejado.
- No compadre, mejor por el sol que nos calienta y alumbra nuestro porvenir.
- Ya sé, por nuestra virgencita, en agradecimiento a tantos momentos de dicha y placer.
- Mejor por los colores de la bandera, porque como México no hay dos.
- ¿Y si mejor nos volvemos verdes? Mmm, bueno, nada más decía.
Al
verse indecisos sobre el futuro del país, decidieron ejercer su voto echando
suerte como si estuvieran jugando ambiciosa con el cubilete.
Después
de haber votado y con sus pulgares entintados, con tremenda parsimonia, se
dirigieron a curarse la cruda con unos chilaquiles bien picosos acompañados de
tepache.
En
vísperas del anochecer, los invitados pertenecientes a la academia de
intelectuales iban llegando a la casa de la Dra. Sabia de la Cabeza, principal
promotora del voto nulo, quien había convocado a una tertulia para discutir
sobre los resultados preliminares de la elección. Aún, no hay evidencia
empírica ni científica de la correlación negativa entre los privilegiados de
mente con el agua y jabón. Andrajosos, con copos de nieve sobre sus sacos
negros de pana, se disponían a degustar vinos y mezcal, como preámbulo del
programa televisivo del INE que dará a conocer los resultados preliminares.
En
punto de las 20:00 horas de aquel domingo, se enlazan en cadena nacional desde
las instalaciones del INE para dar a conocer los resultados de dicha jornada
electoral. El presidente del INE, mejor conocido como el llanero solitario,
comenzó su informe.
- El número de participantes en esta elección es histórica. Tuvimos una participación ciudadana del 83%, lo que representa 696,969 mujeres y hombres mexicanos que ejercieron su derecho ciudadano de acudir a las urnas.
Al
finalizar el informe del presidente del INE, los intelectuales asistentes a la
tertulia política en la casa de la Dra. Sabia de la Cabeza, no daban crédito a
que el candidato más corrupto, el más incompetente, quien tenía un historial de
fechorías, que bien podría llenar un directorio telefónico con las mismas,
había sido el vencedor de dicha contienda electoral.
En
entrevista para una estación de radio, famosa porque es la única que tiene la
razón y la verdad absoluta sobre el acontecer nacional, el presidente del INE
contestaba las preguntas de la conductora.
- Los resultados preliminares son inverosímiles. Las encuestas daban como ganador al candidato independiente. ¿Otra vez estuvieron vendidas las casas encuestadoras? ¿Falló la metodología? ¿Qué sucedió?
- Esta situación es ininteligible. Estas son, sin duda, elecciones históricas por dos motivos: el primero, nunca antes en nuestra consolidada democracia habíamos tenido una participación ciudadana superior al 80% del padrón electoral. El segundo, a pesar de que 696,969 personas acudieron a las urnas, hubo solamente un voto efectivo. Como lo escuchas, solamente un voto válido.
Todos
los intelectuales asistentes a la tertulia quedaron boquiabiertos, estupefactos
ante la noticia. Uno de ellos, sin embargo, estaba feliz ante su poder de
convocatoria en Twitter y Facebook, persuadiendo a su público para anular su
voto. Tenían más impacto sus palabras escritas en 140 caracteres que un millón
de spots en radio y televisión, así como de la contaminación visual de los
espectaculares.
En
“La Biblioteca”, concurrida cantina donde los estudiantes mataban clase, los
dos compadres charlaban.
- Oye compadre, aunque el voto es secreto, ¿por quién ensuciaste tu dulce pulgar?
- Anulé mi voto.
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