En
la Ciudad de México se llevan a cabo un poco más de 8,000 marchas al año. Los
motivos son diversos. Marchan los trabajadores del Sindicato Mexicano de
Electricistas (SME), marchan también los de la Coordinadora Nacional de los
Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes han hecho mucho para aumentar la
desigualdad en el Estado de Oaxaca, sobre todo los pertenecientes a la sección
22, quienes están en contra de la reforma educativa que establece la evaluación
de los docentes, además de frenar la herencia de plazas a familiares y amigos.
También
marchan sobre el hermoso Paseo de la Reforma, que algunos comparan con los
Campos Elíseos en París, los alumnos que fueron rechazados para ingresar a la
educación media superior, ya que exigen un lugar en alguna institución
educativa, porque la Constitución establece que ésta debe ser laica,
obligatoria y gratuita, aunque muchos de ellos no sepan ni leer, ya ni si diga
escribir.
Todos
tienen el derecho de marchar, muchos marchan, por diferentes motivos, así que
yo convoqué a una marcha. Un mes para prepararla, enviando tuits, invitando a
mis seguidores a retuitear la iniciativa. También lo hice por Facebook,
exhortando a mis conocidos y a amigos a conglomerarnos el último viernes de mes
a las 15:00 horas en el Ángel de la Independencia con rumbo al zócalo de la capital.
Ese día era de pago, de recibir el sueldo. La afectación del tráfico será
fatal. La ciudad se volverá un caos, pero queremos llamar la atención, queremos
que la población y las autoridades nos escuchen, que atiendan a nuestras
demandas.
Llegó
el día esperado, tan ansioso para dar inicio a mi primera marcha. Los
participantes convocados eran cerca de 80,000, muchos con sus pancartas, muchos
con altavoces. Ahora sí, nos iban a escuchar.
Como
buen líder, tomé la iniciativa. En punto de las 15:00 horas con un micrófono y
unas potentes bocinas, comencé mi manifiesto, y así me dirigí a las personas
congregadas:
̶ ¡Gracias por su asistencia,
compañeros! Hoy será una marcha histórica, que cambiará la vida de muchas
personas en esta capital. Hoy marcharemos para que prevalezcan nuestros
derechos como ciudadanos.
̶ ¡Compañeros! ̶ continué. ¿Quién de
ustedes ha sido rechazado de una universidad pública y por lo tanto exigen su
pase automático a las mismas?
̶ ¡Ninguno! ̶ contestó la multitud
congregada.
̶ ¡Compañeros!, ¿quién de ustedes está
en contra de la reforma educativa y exige que los maestros de sus hijos no sean
evaluados?
̶ ¡Ninguno!
̶ ¡Compañeros!, ¿quién de ustedes desea
un voto por voto y casilla por casilla porque su candidato a gobernador o
senador o diputado no ganó la elección?
̶ ¡Ninguno!
̶ ¡Compañeros!, ¿quién de ustedes es
homosexual, bisexual, transexual y piensa que no se respetan sus derechos
ciudadanos?
̶ ¡Ninguno!
̶ ¡Compañeros!, ¿quién de ustedes es
heterosexual?
̶ ¡Todos!
̶ ¡Compañeros!, ¿están a favor de los
taxis piratas que en condiciones desagradables y deplorables prestan el
servicio a la población capitalina?
̶ ¡No!
̶ ¡Compañeros!, ¿les alcanza el sueldo
que tienen o exigen que “salario mínimo al presidente para que vea lo que se
siente”?
̶ ¡Sí nos alcanza, porque nos
preparamos estudiando y además trabajamos duro! ̶ Comentó un participante en la
manifestación.
̶ ¡Compañeros!, ¿quién de ustedes piensa
que los 43 muertos de Atoyzinapa fue un crimen de estado?
̶ ¡Ninguno!
̶ Los responsables fueron los del PRD ̶
comentó una asistente a la manifestación.
̶ ¡Compañeros!, ¿quién de ustedes
piensa que la “señito” es la única periodista que tiene la verdad absoluta y
que los demás medios de comunicación están vendidos y comprados por el gobierno?
̶ ¡Ninguno!
̶ ¡Compañeros!, ¿quién piensa que el “Piojo”
Herrera fue despedido injustamente y que solo él llevará a la selección mexicana
de futbol al tan ansiado quinto partido en un mundial?
̶ ¡Ninguno!
̶ ¡Compañeros!, ¿alguien desea
manifestar alguna inconformidad o alguna injusticia?
̶ Por el momento no ̶ gritó un joven.
̶ ¡Ya marchemos! ̶ exigió un grupo de
señoras presentes en la manifestación.
̶
¡Marchemos, compañeros!
Y
con altavoces y con sus pancartas, los 80,000 asistentes gritábamos a todo
pulmón.
“El
pueblo se cansa de tanta pinche marcha”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario